Consejos para afrontar con éxito las cuestas

Artículo publicado en hace 3 años

Aunque todos odiamos hacerlos, los entrenamientos en cuesta nos dan un plus de calidad que mejora nuestro rendimiento a la hora de correr. Casi sin darnos cuenta, gracias a los entrenamientos en inclinación ganaremos en potencia y corregiremos algunos defectos en la técnica de carrera.

Entrenamiento en cuestas

Para afrontar cualquier cuesta hay que hacerlo siempre a un ritmo constante y dosificando el esfuerzo. Te damos unos pequeños consejos para mejorar en ese aspecto.

Aunque no lo creas, las pendientes te ayudarán a mejorar tu velocidad y a conseguir una zancada más eficiente. Todo ello es debido a la fuerza muscular que vas a ganar, fuerza que no puedes conseguir si siempre entrenas al mismo ritmo y en superficies llanas.

Como decíamos, hay una serie de consejos para afrontar con mayores garantías las cuestas:

  1. Hay que ejercitarse en este tipo de superficies con más frecuencia. Una sesión con pendientes cada semana o cada 15 días estaría muy bien. Intenta ejercitarte con un corredor que cuente con un nivel muy similar al tuyo para que podáis subir entre los dos a un buen ritmo y que sea sostenido.
  2. La mejor técnica para las cuestas es mantener los pies cercanos al suelo y que la cabeza y la cadera se asienten perpendiculares sobre una línea horizontal imaginaria. Ascenderemos de una manera más eficiente con pasos cortos y rápidos.
  3. También conseguiremos muchas mejoras con las progresiones. Las series en ascensión de 200 metros, con posterior recuperación en la bajada, nos permitirán ganar en velocidad y resistencia. Para entrenar las cuestas hay que contar con una cierta base y una preparación adecuada.

Running en cuestas largas

Otro caso bien distinto son las cuestas largas. Nos obligarán a dosificar el esfuerzo y a mantener un ritmo constante, sin tirones. El cansancio nos lleva muchas veces a mirar hacia abajo, pero debemos de llevar la cabeza alta y dirigir la mirada hacia delante. Cuando aprecies que tu respiración se resiente por el esfuerzo solo tendrás que reducir la velocidad.

El entrenamiento en pendiente no solo implica que nuestra zancada sea más corta, también nos obligará a incrementar la oscilación de los brazos. Deben de ir relajados y con las manos semicerradas. Para conseguir un mejor resultado hay que mantenerse ligeramente inclinados hacia delante. De esta manera se consigue una mayor propulsión.

Los entrenamientos sobre terrenos sinuosos nos permiten acabar con la monotonía de ejercitarnos siempre sobre superficies llanas. Aunque en un principio se nos haga muy duro, cuando acabemos tendremos la sensación de haber finalizado un entrenamiento muy exigente. No resulta nada sencillo ejercitarse en pendientes, ya que aumentan las pulsaciones, alteramos el ritmo y empleados otros músculos que por lo general no se suelen usar. Los que no dispongan de un terreno en pendiente cerca de su casa siempre pueden ejercitarse en las cintas de correr del gimnasio variando su inclinación.

Acerca de Iván García

Periodista todoterreno y runner. Uno de esos locos que sale a entrenar a diario con intención de divertirse y ser cada día mejor. De momento llevo ocho maratones, pero aguardo por nuevos retos. 'Disfruto' con las pruebas de larga distancia.